martes, 26 de octubre de 2010
25 días
De un segundo al otro cambié rotundamente mi humor, cambié todas las ganas de la noche y estoy histerica. Me siento ahí, parada en la punta de un iceberg enorme de ira. Me encantaría poder tirar todo por la ventana. Dejar de pelear la causa imposible, dejar de intentar lo que está quebrado. No puedo. No quiero. Menos cuando no hay respuesta, es como llamar y que te salte la contestadora. Tampoco ganaría nada con largarlo todo, pero me sacaría las ganas de hacerlo mínimamente.
Lo peor es que los demás (no todos los demás) no tienen la culpa de que esté tan alterada y no tienen porque bancarse esto de mi pero bueno ¿cuando la vida es justa? Jamás.
Y siempre escucho a la gente decir, "acá estoy, tirando para no aflojar" yo quiero aflojar. Hoy quiero aflojar. Basta.
Día 25, terminado.
viernes, 22 de octubre de 2010
28 días
El trabajo fue un infierno. Pero estuvo bien, todo salió bien. Y me di cuenta de que mientras este ocupada no tengo problemas, mientras estoy ocupada todo es mecánico. Quiero decir ¿cuál es el código de los envases de vidrio? 1, ¿la comisión de vds?, ¿el número de celular de Anibal? todo es mecánico, tengo la agenda a mano la llave de la caja en los bolsillos. Y si se me sale la cadena sé que tengo al otro administrador a un lado para darme un mano. ¿Y le pasó algo a jorgito? No señora, solamente está demorado por mecánica.
Ahora, en el momento en que tengo un segundo para pensar morí. Odio pensar, ya lo dije varias veces. Pero es la posta. A mi pensar no me representa una ganancia, o no me la representó hasta ahora. Y por suerte tengo a ms sobrinos en casa para jugar y no tener que pensar y mejor todavía; que no sea mecánico.
Día 28, terminado.
jueves, 21 de octubre de 2010
29 días
Extraño, porque lo extraño todos los días pero hoy después de la charla con dos amigas y mi vieja más tarde realmente me sentí mejor, mucho mejor. Porque era eso parte de lo que necesitaba. Liberarme, que alguien escuchara lo que me pasaba, que me dijera que pensaba. Necesitaba otra óptica de la situación. Y respiré.
Yo sé que no estoy escribiendo mucho, y sé que tampoco es importante o interesante lo que anoto pero me relaja. Me hace sentir más cerca.
Lo malo de todo esto es que en este momento mi pc no quiere andar, tengo la teoría de que le caigo mal al aparato. So...
Día 29, terminado.
30 días
Soy una exagerada, siento todo el doble cuando no el triple. Soy demasiado apasionada para todo, para llorar, para reír, para amar, para sentir, para enojarme (él puede dar fé de esto). Creo que si las emociones no se explotan al máximo no llegan a ser puras, como si me parecieran de alguien más y no mías.
Entre un starbucks, encontrar a Valerius en una librería sucucho, un paseo por el cementerio de recoleta con una amiga. Una merienda con otra amiga (azafatita), las charlas con gente del crew del aula, el examen de FF HH III (factores humanos III) y la demora del Sarmiento el dá se pasó más rápido de lo que esperaba. Dolió, claro, pero fue como una vacuna. Si te distraen mientras te pinchan está todo bien.
Día 30, terminado.
Certezas.
Y entonces llegó la respuesta; Amor quede en el curso (el mensaje sigue pero no viene a tema). Ya sabrán lo que vino después, unas cuantas lágrimas.
No lo llamé par afelicitarlo, como posiblemente él esperaba, no pude hacerlo. Estaba más que feliz por él, lo felictaba y me sentía orgullosa de él pero asíy todo me sentía miserable. Esa ambiguedad agridulce seguía latiendo y por no arruinarle el momento simplemente deje mis felicitaciones en un mensaje de texto, mismo mensaje que más tarde me parecería soso, falso y falto de amor. Todo lo contrario de lo que me hubiera gustado poder expresarle.
El miércoles empezaría la cuenta regresiva, finalmente.
Incertidumbre.
incertidumbre:
certidumbre.
Increíblemente, esta vez sí sirvió la definición. Y uno se pregunta ¿a qué viene esto? Simple, mucha gente no sabe que es la incertdumbre.Lunes, día de pruebas. No mías, a mi no me afectan de una manera directa esas pruebas. Pero sí lo hacen indirectamente porque esos resultados son los que me van a decir mañana martes sí vuelve o si tengo que comenzar una cuenta regresiva. Una cuenta regresiva de treinta días, un mes. Todos decimos que el tiempo pasa volando, hasta que necesitamos de verdad que pase volando, entonces se vuelve eterno. En estos casos incluso una espera de veinticuatro horas se vuelve insoportable y hasta la tortura china te parecen cosquillas.
A esperar.
Prólogo.
Si uno me pregunta es obvio que estoy orgullosa, es obvio que me alegro muchísimo de que las cosas le salieron. Pero no pueden pedirme que no me duela, realmente no pueden. Y menos cuando me siento tan lejos y es una distancia que no es solamente física. Siendo cursi, es como si el corazón estuvera demasado lejos, tanto que ya casi no se lo escucha latir. Entonces me siento perdida, no sé para donde arrancar. Perdí el camino a casa en algún extraño aspecto.
Podría haber deseado que no se le diera, pero hubiera sido egoísta y no se merecía eso de mi. Yo quería que se fuera, quería que le dieran la oportunidad de demostrar lo bueno y lo capaz de él. Que entendieran porque yo estoy tan orgullosa de lo que es.
Así y todo cuando me dijo que se iba el teléfono se quedó mudo, no supe que más decir. Solamente pude lagrimear porque soy una maricona incurable.
Y entonces, el domingo él se fue.
viernes, 15 de octubre de 2010
Y entonces me sentí como Veronika.
Porque los ví. Ví esos zombies sin vida arriba del subte, en el colectivo. Los ví también en el tren y por todos lados en la facultad. ¿A donde estaba? estancada en el mundo. Ahí estaba. Y sentí pánico de ser como ellos. Llegué a casa buscando a mamá y ella no estaba, llamé a mi novio pero tenía el movil apagado. Entonces todo esto llegó a mi cabeza y decidí que el mundo podía esperarme un poco más mientras me refugiaba en casa a tomar un café con leche caliente.
Con una cosa y con la otra sé que no soy muy diferente a toda esa gente que tanto me aterra. Sé que estoy a un paso de ser como ellos seguramente, o peor conociéndome. El día está feo, el día está gris. En primavera eso no tiene razón de ser. Me encantaría un poco de calor y que el perro dejase de ladrar si fuera posible.
Me di cuenta que no podía morir. Porque Veronika tampoco había muerto. No tenía ni la valentía ni la cobardía, ni la cuota necesaria de locura para llevar esa empresa a cabo. No podría morir hoy, ni mañana. Ni siquiera pienso que pueda llegar a querer morir dentro de muchísimo tiempo. No soy (tan) idiota como para pensar que soy inmortal. Pero tampoco soy (de nuevo, tan) idiota como para dejarme llevar por esa muchedumbre de personas gristes (grises y tristes). Todavía tengo mucho coloe que ofrecer, demasiado. No tengo tiempo para el cine a blanco y negro, eso se lo dejo a Chaplín.
¿Y qué tenía que ver el culo con la merengada, no? No sé, pero me voy a trabajar antes de que llegué mamá y me asesine por irresponsable.
lunes, 11 de octubre de 2010
Dark Hunters' tag take three
Así que muéstrame lo peor de ti…
Y definitivamente seré tuya.
[Mamá Lo Peltier - No Mercy - Prologo]
domingo, 3 de octubre de 2010
Captain Crash and the beauty Queen from Mars
You and me
We're invincible together
We can be so tragical, whatever
Dressed up just like ziggy but he couldn't play guitar
Captain Crash and the beauty queen from mars
They're drunk on love as you can get
Getting high on lust and cigarettes
Living life with no regrets
At least they're gonna try to fly
You and me
We're invincible together
We can be so tragical, whatever
We're Sid and Nancy
Fred and Ginger
Clyde and Bonnie
Liz and Richard
Kurt and Courtney
Bacall and Bogie
Joltin' Joe and Ms. Monroe
Here's captain crash and the beauty queen from mars
Esta noche Bon Jovi en River.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Un montón de ideas de un lunes de lluvia.
El problema de mi tiempo libre es que me obliga a pensar, en todo. Lo que hago y no debería. Lo que hago bien, lo que hago mal. Lo que no hago (Y debería) las cosas que dejé de lado y extraño, las que debería dejar. Las empresas imposibles en las que me meto. De verdad, odio pensar y odio más todavía el no saber poner la mente en blanco, es una estupidez. Creo incluso que el libro tedioso de Aristóteles hoy hubiera sido mejor compañía que yo hoy que llueve y no puedo salir a pasear para matar tiempo. Bueno, llueve de a ratos. Sigo teniendo la nariz helada, el asunto de las manos no es novedad. Podría, mejor dicho debería, escribir una composición para inglés. Quizá dentro de un rato, todavía me sobra demasiado tiempo.
La ciudad lleva mi música, eso está bien. Dentro de m mundo no escucho criaturas llorando, ni parejas discutiendo por cosas que no me ocupan. Quedan afuera las risitas entre amigas y las chismerías vacías sobre moda o alguna otra chorrada. En sí, no suele importarme mucho la ciudad y su mundo violento. Me gusta ese tonto sueño mío de que a cada paso corresponde un tema de mi elección. A veces tengo la impresión de que soy una idiota o que no tengo todos los patitos en hilera. Cosas como esta me lo hacen pensar. Son casi las 16, de un lunes gris y frío, algo que casi estando por entrar en primavera no tiene razón de ser. En este momento odio el frío también. No me cuesta mucho que las cosas no me gusten, hasta podría admitir que hay muchas cosas que evito solo porque sí y no porque realmente tenga motivos.
Esto de escribir es liberador. No entiendo que le encontraban de divertido a pensar los griegos, de verdad no. Quiero decir, está bueno, pero tampoco para tanto. Con esto basta, no sea cosa que todo esto tenga sentido.
No es de hoy sino de hace una semana, quizá dos.
Autodestrucción, para uno mismo y de uno mismo para con los demás.
Alguien me dijo una vez que todavía me estoy construyendo, que soy un poco más que cimientos en este momento. Que el día que corte la cinta de inauguración voy a ser, finalmente, un imperio. Hasta el día de la fecha no conozco ningún imperio que haya sobrevivido a las guerras o a s mismo. No quiero ser un imperio. No. En mis cimientos ya está instalada la semilla de la autodestrucción, ya me jodí muchas veces y ni siquiera soy algo sólido. Llevo grietas que nadie ve pero que están ahí atormentándome, amenazando constantemente con hacer que me desplome.
Y yo tuve la culpa de esas grietas, yo quise que estuvieran donde están. No le tengo miedo ni a Esparta ni a Roma, me tengo miedo a mi misma. Soy mi peor enemiga, lo sé. Quizá sea por eso que no quiero ser un imperio, la revolución interna. Esos cambios profundos que siempre dejan huella, no quiero más mareas. No. Todavía me falta demasiado para llegar al estadio de imperio, pero sino corrijo desde mis cimientos no tengo oportunidad de llegar a pueblo siquiera.
Porque incluso sintiendo miedo tengo el impulso imperante de crecer, de conquistar. Destruir a los demás. Someterlos a mí. Y sé que eso está mal, por eso no quiero ser un imperio. No quiero prisioneros de guerra, ni saqueos. No quiero tumbas que llorar ni el odio de mis vecinos. No podría, no puedo. Me niego a ser un imperio. No a costa de otros. Pero no puedo reprimir m ferocidad, la bestia aullando y buscando desesperada saciedad. Incluso si fuera necesario, no quiero hacerlo porque no quiero cagar en mis hombros con lo que significaría saber que yo destruí a mis hermanos o a mi amante.
Y resulta curioso porque mucho antes de ser imperio ya me siento en ruinas, saqueada. Como sino tuviera más que ofrecerle al mundo que no fuera un millón de supuestos sobre lo que fui alguna vez. Es de verdad curioso, porque muchas veces me sentí así y ni siquiera terminé de ser. Puramente curioso. De uno u otro modo estoy destinada a la autodestrucción, porque nadie es tan fuerte como yo como para terminar de abatirme jamás. Soy la única que sabe donde realmente duele y donde está el corazón. A veces me pregunto por qué la gente cree que voy a llegar tan lejos, otras veces me pregunto por qué hay personas que no pueden ver mi potencial, el futuro imperio. Le dije a esa misma persona que no quería ser un imperio porque no quería lastimarlo y él simplemente me contestó “vamos a estar bien” Ojala así sea, ojala así sea.
domingo, 19 de septiembre de 2010
Hotel california
Ehm, dejando sarcasmos y exámenes de lado.. realmente no sé porque se me ocurrió abrir la pestaña de creación de entradas, no me siento inspirada o creativa como para escribir nada nuevo o lo que sea que yo haga, o como muchos opinan, yo creo que todo ya esta inventado y lo que hacemos todos hoy día es intentar reinventarlo o al menos ponerlo desde otra óptica. Es como la barbie, que siempre tiene un modelo nuevo, doctora, mamá, embarazada {ese fue trastornante}, veterinaria, patinadora, Fairytopia, California.. en fin, con el vestido más largo o más corto, a fin de cuentas.. la misma, barbie. Insisto en que no sé para que abri esto, porque lo único que hago es delirar, y mal.
Veamos, si abro la carpeta de ensayos y demases todo lo que encuentro son escritos tristes, quiero decir.. nada dedicado a el verano, la alegría, el amor o a las chicas superpoderosas, entonces tendría que plantearme seriamente que mi motor para escribir es la tristeza, y eso con dieciocho años y medio.. no es bueno, para nada. Y si lo tengo que pensar, es algo que nunca entendí, se supone que en pleno cambio hormonal, y toda esa basura que tus viejos te venden cuando empezas la adolescencia tu mundo abandona los castillos, los dragones y las princesas y se llena de colores, mariposas y rock' n roll.
En definitiva, no tengo ganas de estudiar ni que me fastidien con que lo hagan, porque soy de esas personas que viven llevándole la contra a los otros, simplemente porque no saben seguir órdenes. Yeah, la jodida me dicen. Otra vez.. esto no tiene nada que ver, es que en realidad no sé que es lo que tiene que ver con esta nota y que no, porque ni siquiera el titulo tiene que ver con la nota.. Esa manía de ponerle el nombre de un tema a los que escribo no es muy beneficiosa, sin duda.
Bueno, bueno.. ya me cansé. Seguramente en un rato suba otra cosa, más vieja y que me guste un poquito más que esto y voy a decir, que cagada tengo la cabeza, definitivamente.
This could be Heaven or this could be Hell~
{Hotel California- The Eagles}
sábado, 18 de septiembre de 2010
girl with the broken smile -
Enfermo una vez, enfermo siempre.
No sé como hago, realmente no sé. Pero siempre termino sintiendo que las cosas son mi culpa, es algo psicológico seguramente algo de falta de estima o una mierda de divan así. Igualmente, quizá sí tenga un poco de culpa con las cosas, quiero decir... podría haber elegido una facultad un poco más económica, u otra carrera más convencional que se dicte en facultades en las que no tengo que poner más que para los apuntes y el viaje. Podría no preguntar a las personas como estan para que no me detallen sus vidas pidiéndome consejos, porque no sirvo para analizar y aconsejar. Porque ni siquiera sé que hacer con mi vida la mayoría de las veces. Sí, también tengo la impresión de que muchas veces vivo por inercia, para no generar más decepciones. Podría no preguntarle a la gente también, por más que me importen sus problemas y por mucha buena intención que tenga de ayudar. Simplemente no sirvo, por algo no estoy haciendo psicología.
Podría ser más comprensiva, delgada, relajada, desinteresada, inteligente, deportista, sensual. Y no, no hay caso. Soy esto, y quizá menos también. Pero no es baja auto estima o falta de valoración personal como otra persona podría pensar, sino que es ser franco con uno mismo.
Enfermo una vez, enfermo siempre. Una vez que uno se ve frente a un espejo y ve finalmente lo que en verdad es, es imposible volver atrás. Porque uno es una de esas imágenes que se quedan grabadas para siempre, esas imágenes que vemos incluso cuando cerramos los ojos. Una constante de que nos digan lo que nos digan nada va a cambiar lo que nosotros vemos, y ni hablar de lo que nosotros sabemos de nosotros que los demás no. Porque eso; es todavía peor.
Si el otro día era el día perfecto para ser, hoy lo es para no ser. En fin, a volver a insistir con Teoría política.
domingo, 29 de agosto de 2010
Lágrimas negras para despedirte.
Son cosas que pasan, uno elige así. Con todos los defectos y virtudes que hay en el combo. Sino simplemente se acerca al libro de quejas y pide el cambio. Yo no puedo. Yo no quiero. Sé que no me satisfacería en absoluto el centro de atención al cliente. A mi me gusta el haberlo elegido, me mata que se vaya pero no cambiaría por nada cada una de nuestras bienvenidas. Definitivamente, es de no creer esto de querer a alguien.
Gracias.
jueves, 26 de agosto de 2010
Caminar, tomar aire y seguir caminando.
Hoy me levanté con ganas de escribir pero una vez que me senté en el pc ya no se me ocurrió nada. En realidad no es cosa de hoy, sino de hace algunos días. Hace días que tengo ganas de volver a atrás, de estar llena de papeles escritos y dibujados. De hacer paneles enormes con fotos, de que mi mamá se queje de que mi habitación está demasiado desordenada y de que es inhabitable. Pero no, los papeles y las fotos están guardados, los libros apilados y la habitación demasiado ordenada para ser mia. A veces me pregunto por qué todavía no me canso de que las cosas sean así, otras simplemente lo dejo pasar como hago con muchas cosas con las que después estallo más tarde.
En fin, hoy es el día perfecto para tomar aire. Para dejarse ser sin importar lo que los demás puedan llegar a murmurar. Definitivamente, hoy es el día perfecto para ser.
sábado, 26 de junio de 2010
Son todos unos hijos de puta -
Incluso el otro día, mientras esperaba en la puerta del colegio a unos amigos vi como el novio de la hermana de una amiga la cagaba. En plena puerta, sin importarle nada más. La fidelidad no es algo tan difícil, es custión de amor y respeto por la otra persona. Más que nada de respeto por la otra persona, porque podés no amarla como ella te ama -o no- a vos, pero no tenés porque joderla siéndole infiél y haciéndole perder la fé en toda la mierda que le queda por probar.
No sé, entre A y B hoy no tengo ganas de creer en el amor, no tengo ganas de que nadie intente venderme castillos sobre nubes ni nada así. Es más, solamente tengo ganas de tirarme a ver una buena película, perderme en el mundo acartonado y utópico que nos ofrece Hollywood con todas sus miles de películas.
martes, 8 de junio de 2010
Feliz, feliz, lere lere lé -
Que amar es un dolor de cabeza constante, pero que me encanta sentirlo. Que solamente cambiarái una sola cosa, y sería para tenerlo cerca y no extrañarlo tanto. Soy feliz con cosas pequeñas como una tarde en casa mirando películas, con el sol picándome la piel en verano o un buen café caliente en invierno. Que no necesito riqueza para tener un imperio.
No hay nada en este momento que quiera y no tenga o nada que quiera y no pueda tener si me esfuerzo. Hoy me siento estúpidamente optimista, incluso si mi forma base siempre hubiera sido la tristeza. Y que feliz me hace eso tambien.
