domingo, 29 de agosto de 2010

Lágrimas negras para despedirte.

Uno siempre escucha la frase "con el tiempo te vas a acostumbrar" bien, es mentira. Porque (al menos en mi caso particular) siempre duele. Es más, creo que con cada lágrima negra que se me cae cada vez que él tiene que irse me duele más de lo que me dolió la última vez. Y eso, damas y caballeros se llama querer a alguien. Y nunca fue mi intención, yo estaba bien como estaba. Ya tenía el año planeado de enero a enero. Y entonces cambiaron todos mis planes de enero a enero, y para que negarlo... Estoy mejor. Vuelvo a lo mismo de hace dos minutos, duele verlo irse. Duele como la mierda tener que aguantarse las ganas de verlo un jueves y dormir juntos. Pero vale la pena esperar, vale la pena que el delineador se corra un poco de su lugar en cada despedida porque sé que tras ella hay una promesa de volver a vernos, de reírnos juntos, de hacer el amor. A veces los días se suceden con más rapidez, otros con una lentitud desesperante que hace que se te consuma hasta el último nervo. Para esos casos no hay amigas que alcancen ni chocolate que llene. Lo aseguro.

Son cosas que pasan, uno elige así. Con todos los defectos y virtudes que hay en el combo. Sino simplemente se acerca al libro de quejas y pide el cambio. Yo no puedo. Yo no quiero. Sé que no me satisfacería en absoluto el centro de atención al cliente. A mi me gusta el haberlo elegido, me mata que se vaya pero no cambiaría por nada cada una de nuestras bienvenidas. Definitivamente, es de no creer esto de querer a alguien.





Gracias.

jueves, 26 de agosto de 2010

Caminar, tomar aire y seguir caminando.

Hoy me quedé a tomar aire en casa. No hay facultad en la agenda hasta la noche. Una vez una amiga me dijo que cada cierto tiempo me iba a hacer bien tomarme un momento para mi, porque sino entre todas las cosas que hacia y que quería hacer iba a terminar largando todo al carajo. Hoy me levanté con ganas de estar un ratito más en la cama, hoy necesitaba un ratito más en la cama. Y me quedé. Me encanta todo lo que estudio y hago pero hoy necesitaba no hacerlo, quedarme en donde me siento segura y lejos para tomar aire. Para ver que pasa afuera. Desde que empecé a estudiar en la facultad mi día se resumió a estar fuera de casa. De salir a primera hora y no volver hasta última. Y está bueno, al menos al principio, porque te ponés a quemar tiempo entre una actividad y la otra caminando, paseando, conociendo el lugar en donde estás. Hasta que te cansas y necesitas anclarte en algún buen lado a mirar la gente pasar. Ver que hacen, que no hacen nada más para no fijarte en lo que estás (o no estás) haciendo vos.

Hoy me levanté con ganas de escribir pero una vez que me senté en el pc ya no se me ocurrió nada. En realidad no es cosa de hoy, sino de hace algunos días. Hace días que tengo ganas de volver a atrás, de estar llena de papeles escritos y dibujados. De hacer paneles enormes con fotos, de que mi mamá se queje de que mi habitación está demasiado desordenada y de que es inhabitable. Pero no, los papeles y las fotos están guardados, los libros apilados y la habitación demasiado ordenada para ser mia. A veces me pregunto por qué todavía no me canso de que las cosas sean así, otras simplemente lo dejo pasar como hago con muchas cosas con las que después estallo más tarde.

En fin, hoy es el día perfecto para tomar aire. Para dejarse ser sin importar lo que los demás puedan llegar a murmurar. Definitivamente, hoy es el día perfecto para ser.

sábado, 26 de junio de 2010

Son todos unos hijos de puta -

Sinceramente mientras más corren los días más me convenzó. La raza humana está hecha de puros hijos de puta. El género masculino lleva varios días indignándome cada vez más. No paro de escuchar amigas que dicen que el novio la cagó, que jugó con ella y que, obviamente, ya la dejó. No dig que las mujeres estemos afuera de hacer este tipo de cosas, pero últimamente entre lo que vi y lo que escuche estoy bastante empachada.

Incluso el otro día, mientras esperaba en la puerta del colegio a unos amigos vi como el novio de la hermana de una amiga la cagaba. En plena puerta, sin importarle nada más. La fidelidad no es algo tan difícil, es custión de amor y respeto por la otra persona. Más que nada de respeto por la otra persona, porque podés no amarla como ella te ama -o no- a vos, pero no tenés porque joderla siéndole infiél y haciéndole perder la fé en toda la mierda que le queda por probar.

No sé, entre A y B hoy no tengo ganas de creer en el amor, no tengo ganas de que nadie intente venderme castillos sobre nubes ni nada así. Es más, solamente tengo ganas de tirarme a ver una buena película, perderme en el mundo acartonado y utópico que nos ofrece Hollywood con todas sus miles de películas.

martes, 8 de junio de 2010

Feliz, feliz, lere lere lé -

Ayer fue el cumpleaños de mi abuela, entre café y masitas (cosas bien de viejas) charlas y demás cosas que no vienen realmente al tema pero que son una buena introducción, me di cuenta de lo feliz que estoy. Incluso ahora, hoy que me duele el estómago por haber comido tanta porquería estoy contenta. Quiero decir, es la primera vez que siento que estoy encaminada. Que incluso cuando siento miedo de que las cosas me salgan para atrás todavía avanzo hacia ellas. Aprendí que muchas cosas me salen mal, pero que es más interesante arreglarlas que lamentarse por ellas. Que tengo cosas importantes que otros no tienen, que nunca estoy sola, incluso cuando quiero estarlo.

Que amar es un dolor de cabeza constante, pero que me encanta sentirlo. Que solamente cambiarái una sola cosa, y sería para tenerlo cerca y no extrañarlo tanto. Soy feliz con cosas pequeñas como una tarde en casa mirando películas, con el sol picándome la piel en verano o un buen café caliente en invierno. Que no necesito riqueza para tener un imperio.

No hay nada en este momento que quiera y no tenga o nada que quiera y no pueda tener si me esfuerzo. Hoy me siento estúpidamente optimista, incluso si mi forma base siempre hubiera sido la tristeza. Y que feliz me hace eso tambien.

lunes, 31 de mayo de 2010

Her diamonds -



Oh what the hell she says
I just can't win for losing
And she lays back down

Man there's so many times
I don't know what I'm doin'
Like I don't know now

By the light of the moon, she rubs her eyes
Says it's funny how the night can make you blind
I can just imagine

And I don't know what I'm supposed to do
But if she feels bad then I do too
So I let her be

And she says ooh I can't take no more
Her tears like diamonds on the floor
And her diamonds bring me down
Cause I can't help her now

She's down in it
She tried her best but now she can't win
It's hard to see them on the ground
Her diamonds falling down, way down

She sits down and stares into the distance
And it takes all night
And I know I could break her concentration
But it don't feel right

By the light of the moon, she rubs her eyes
Sits down on the bed and starts to cry
And there's something less about her

And I don't know what I'm supposed to do
So I sit down and I cry too
But don't let her see

And she says ooh, I can't take no more
Her tears like diamonds on the floor
And her diamonds bring me down
Cause I can't help her now

She's down in it
She tried her best but now she can't win
It's hard to see them on the ground
Her diamonds falling down

She shuts out the night
Tries to close her eyes
If she can find daylight
Then she'll be alright, she'll be alright
Just not tonight

And she says ooh, I can't take no more
Her tears like diamonds on the floor
And her diamonds bring me down
Cause I can't help her now

She's down in it
She tried her best but now she can't win
It's hard to see them on the ground
Her diamonds falling

Ooh, I can't take no more
Her tears like diamonds on the floor
But her diamonds bring me down
Cause I can't help her now

She's down in it
She tried her best but now she can't win
It's hard to see them on the ground
Her diamonds falling down

I can't take no more
Diamonds on the floor
No more, no more, no more
Diamonds falling down

I can't take no more
Diamonds on the floor
No more, no more, no more
Diamonds falling down

I can't take no more
Diamonds on the floor
(No more, no more)
Her diamonds falling, all her diamonds
Diamonds falling down

I can't take these diamonds falling down

Más y más de lo mismo -

Los últimos días entre la falta de internet, de pc y de tiempo no subí prácticamente nada el blog, no pasé ningún papel a la pc. No hice más que ser parte del sistema, por así decirlo. No hay mucho que pueda decir en mi defensa ¿verdad? Y no. Porque es verdad, me dejó llevar por las miles de obligaciones que me auto impongo y dejo que la artista en mi se duerma, se quede en un estado deprimente de coma. O sea, llegar al punto de no tener tiempo ni siquiera para adelantar dos hojas de los libros que leo, o exprimirme la cabeza para poder escrbir medio renglón, cuando siempre tuve problemas para dejar los dedos quietos a la hora de escribir. Eso es lo que más me cabrea, no poder ser quien soy porque no me queda tiempo para ello.

Estoy tan ocupada en ser simpática con los clientes que llaman para preguntar boludeces desde temprano, en bancarme a las viejas que gritan al teléfono porque están sordas y piensan que yo tambien lo estoy y solo quieren saber si jorgito va a pasar, porque jorgito pasa siempre 8.30 y son 8.31 y no pasó todavía. Eso, sumado a que hace un frío de morirse, a que el resto del personal está completamente desmotivado [y en este momento los entiendo bastante] No tengo ganas de quejarme, porque sé que mis problemas no son ni la mitad de lo importante de lo que lo deben ser lo de los demás, pero no puedo evitarlo. Porque parte de la naturaleza humana es esa, quejarse y romper las bolas por pelotudeces. ¿O no?


lunes, 24 de mayo de 2010

Save me -


Save, save, save me
I can't face this life alone
save, save oh! save me
I'm naked and I'm far from home

(Save me - Queen)







Lejos, solo, expuesto y asustado. Que dispare la primer bala quien nunca se sintió así. Pues ellos están en el inferno.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Rebaño























We weren't born to follow

Come on and get up off your knees
When life is a bitter pill to swallow
You gotta hold on to what you believe

Believe that the sun will shine tomorrow
And that your saints and sinners bleed
We weren't born to follow
You gotta stand up for what you believe

NO soy una oveja más, soy la peor. Y me encanta.

domingo, 9 de mayo de 2010

Frustración -

Como esas preguntas simples y a la vez tan difíciles de contestar que hacen los nenes chicos, como ¿Cómo vienen los bebés? ¿Por qué se van las personas al cielo? y demáses, muchas veces nos preguntamos ¿qué es la frustración? Y no, la frustración no es descubrir que una mancha no sale de la ropa como dice la propaganda de Vanish. Hoy descubrí que la frustración es algo que se siente demasiado hondo, demasiado mal. Ese es el problema de querer a alguien, todo se vuelve más intenso. Los aromas, los colores, los sentimientos. Todo se vuelve un vale 4, como en el truco. Una apuesta a todo o nada. Que cuando todo marcha sobre ruedas está todo bien, pero cuando algo falla el Armageddon se vuelve un juego de chicos en comparación con lo que a nosotros nos pasa. Jamás creí que el querer a alguien pudiera volver algo tan peligroso para uno mismo, tan revelador.

Porque es verdad, yo me negaba a verlo pero cuando se quiere a alguien uno comienza a conocerse, a descubrir un montón de cosas que no sabía de si mismo. Y que muchas veces cuando uno mismo dice no, sabe que no es no, sino un sí mal disfrazado. Porque por esa persona somos capaces de hacer hasta la peor de las locuras. Con lo que digo no estoy descubriendo la Penicilina como hizo algún fulano (en este caso Mr. Alexander Fleming) o la polvora, ni siquiera algo tan importante como la cura para el SIDA. Pero, me gusta ser egoísta de vez en cuando y escribir sobre lo que en ese preciso momento me parece importante, como ahora. El descubrir lo que para mi es la frustración.

Y porque es más económico abrir el Mozilla que ir a hacer catarsis con un psicólogo y para mi mucho más terapéutico tambien. En fin, en comienzo, entre medio. Como quieran, pero volviendo a lo que decía un rato antes, esto de la frustración es complicado. Como todo, bah. Una cosa es frustrarse con uno mismo, por no alcanzar una puntuación en un exámen, un triunfo en un partido, una meta en el trabajo. Pero ¿qué pasa cuando lo más frustrante es sentir que uno no puede entregarse al otro? Como amante, como pareja, como compañero.

Cuando a uno le late el pecho con fuerza porque hay muchas cosas que no se pueden contar, que no se pueden hacer. Cuando uno tiene miedo a que la otra persona lo rechace por su pasado, que lo mire con pena como ya le hicieron. Que lo deje por no poder entregarse al hacer el amor, la frustración se vuelve el filo más brillante de la navaja. Y uno mismo de nuevo, tiene miedo. Se aterra. Y es horrible cuando pasa, y es todavía peor cuando no deja de pasar. Porque cuando es una frustración hacia uno mismo depende enteramente de uno el poder superarse. Ahora, cuando el cincuenta por ciento de la situación está sobre los hombros de alguien más, la frustración late más fuerte y duele más.

Que sé yo, son cosas del momento o de la edad como me diría mi mamá. Asuntos superables en el momento indicado. Entonces, otra vez tood se vuelve una cuestión de tiempo. Jodido.

jueves, 29 de abril de 2010

Lo que no te mata, no te fortalece. Te destroza.

Sé que el dicho es Lo que no me mata, me fortalece pero sinceramente me parece una mentira pedorra para que la gente siga auto flagelándose con una misma navaja una y otra vez. O por lo menos yo no voy en la misma frecuencia que el resto del mundo y a mi me da al revés. Lo que quiero decir, que hay cosas que pasan que no te matan o no literalmente. O no del todo, pero puedo llegar a asegurar que siempre una parte muy pequeña de nosotros muere con esa situación de mierda que nos arrasa. Y no nos hace más fuertes, no. Puedo casi asegurar que si la situación se repite nos vamos a sentir igual o peor que la vez anterior. So, no te fortalece. Una persona puede sobrevivir y sobreponerse a algo que le pasa, puede seguir adelante con el tiempo. La herida se va a cerrar, pero la cicatriz queda. Como un recordatorio, como una llamada de atención propia.

Ojo, hay que ser muy fuerte emocionalmente como para poder pasar por muchas cosas de la vida, pero nadie es lo suficientemente de acero jamás como para decir que nunca se desmoronó, porque estaría mintiendo. Todos, incluso los que a nuestros ojos parecen más sólidos algun vez necesitaron un hombro donde llorar, un momento de soledad para dejar que las emociones los manejen. Y por más que hubieran sido capaces de seguir, tambien quedaron marcados. Lo que pasa es que pocos pueden admitirlo y mantener la barbilla en alto. Cuestiones de orgullo, digamos. Yo, por ejemplo, no suelo poder.

Admito que no me gusta que los demás sepan de cuanto me dolió o me duele algo. Lo considero un tema mio, algo demasiado privado como para poder compartirlo, incluso con los más cercanos. De nuevo, cuestiones de orgullo.. Una de esas cosas que uno hace solo por protegerse y terminan aislándolo de todos los demás.
Pero para eso tengo un grupo de amigas en las que puedo confiar en que van a sacarme la mierda como sea, y cuando digo como sea es completamente literal. Un cable a tierra, o mejor todavía. Personas a tierra.

No tiene nada que ver pero como me jode dejar los escritos a medias, y más porque este hace muchos días que no me sale terminarlo y ya tendría que haberlo borrado a la mierda. Pero cada vez que voy al botón de suprimir me detengo. Esto molesta más que el dolor de ovarios. En fin, será otro fragmento más sin mucho sentido pero con demasiado sentimiento.


miércoles, 21 de abril de 2010

Amor en tiempos de inflación y contaminación ambiental.

¿Qué puedo llegar a decir sobre el amor moderno que no se haya dicho ya? Realmente, no mucho. Ni nada original. Pongamos los pies en la tierra durante dos minutos y preguntémonos sinceramente ¿creemos todavía en el principe y su corcel, en la manzana envenenada, hadas madrinas y demás chucherías de plastico made in China que rellenan el casting de un cuento infantil? No sé ustedes, pero yo no. Mi mamá dice que soy demasiado gris por pensar en que el amor eterno no existe o en no querer sumarme a la masa de rosados enamorados que dicen que son el amor de su vida, y que van a casarse de blanco en la playa y bleble. No voy a negar que mi visión del mundo fue siempre un poco más opaca y realista que la del resto de las personas de mi generación, pero es por un motivo simple; no me gusta engañarme. Además, yo no quiero un amor eterno sino uno real. Uno digno de este siglo. Los amores para toda la vida ya no duran tanto y como siempre se dice, prefiero calidad a cantidad. Quizá la persona con la que estoy ahora no es la misma con la que voy a estar el mes que viene, quizá sí. A lo que voy es; vivir el momento.

Disfrutar del otro y de cada instante de nosotros mismos que podemos brindarles.
No creo en el fin del mundo y esas hierbas pero todos los días a alguien se le derrumba su mundo, sus esperanzas. Personas que pierden seres queridos, que les rompen el corazón, personas que se desilucionan de si mismas. El fin del mundo nos llega a todos sin aviso y de una forma completamente personal. Hoy en día realmente creo que es una proeza decir que amamos sinceramente a alguien. Y es un error garrafal pensar que el amor es algo rosa y lleno de flores y arco iris. El amor moderno a mis ojos es algo abstracto, egoísta, desbocado, enfermo, glorioso y casi imposible de encontrar. Buscar el amor es casi tan arduo como buscar la felicidad, pero vale la pena.
Incluso siento que hoy, a mis diecinueve años de edad no aceptaría un amor de cuento de hadas. Quiero llorar, reírme, gritar, pelearme, arreglarme, hacer el amor y sé que no puedo esperar todo esto de un príncipe montado en un caballo. Pero sí puedo esperarlo de un hombre.

Es animarse, dejarse ser. Suena fácil y es difícil, más en un mundo de caras y caretas como el que vivimos. Nuestro mundo gira alrededor de fast food's, cafeína, inflación, transtornos alimenticios y alertas de fin del mundo y hay que sobervivir. Contra viento y marea necesitamos seguir adelante. Y creo que en toda esa mierda que nos apabulla radica el verdadero sentido de sentirse vivo.
El ir y venir, el descanso y agite, soy de esas personas que no servirían para más que un fin de semana en el campo. Estoy tan acostumbrada a la adrenalina de la ciudad que creo que no podría amoldarme jamás a la apacibilidad del campo y sus bellezas.


Podría seguir un buen rato más escribiendo y escribiendo sobre lo que siento como amor moderno, pero no endría mucho sentido porque no sería más que bleble de cotillón porque llevo unos cuantos días queriendo terminar de escribir esto y soy de las que piensan que si no sale todo de un mismo tirón no vale la pena o no es realmente bueno y como creo que hasta ahora venía bien lo dejo. El punto es sencillo al final de la idea, solo que tengo esa cosa de siempre llenarlo todo con mis garabatos. ¿Conclusión? Viví, sé quien quieras ser y si te animas a amar entregate a la otra personas sin pensar en lo que va a resultar de esa relación o lo que el otro va a entrgarte a cambio. Nada más.

jueves, 15 de abril de 2010

Vive y deja vivir -

¿Simple, cierto? Bueno, a veces no lo es tanto. Y si estoy escribiendo a las tantas de la mañana con un dolor de estómago atroz es simplemente porque no puedo entender como algo tan estupidamente sencillo se puede convertir en motivo de disputa familiar cercana a la tercer gran guerra. No estoy pidiendo mucho, y si lo vemos desde mi punto de vista no estoy pidiendo prácticamente nada. Solamente que no me jodan y me dejen ser. Una relación a distancia es un constante dolor de ovarios, por los celos, las inseguridades, los ataques de extrañitis agudas y un montón de hierbas más. Y ojala fuera tan fácil como dice mi viejo y me "buscara otro más cerca" pero NO, porque no quiero otro, lo quiero a él. Me estoy enamorando y no quiero a otro hombre. Suena hipócrita sí, pero incluso yo que estaba completamente negada al amor siento que lo encontré.

O sea, la situación es la siguiente; quiero ir a ver a mi novio a donde mierda está por UN fin de semana. Solamente 350 kms. 350 kms de mierda que me hacen sufrir como una condenada. Y no, no hay caso. Mis viejos no quieren saber nada con dejar ir y yo estoy que echo chispas cada vez que nos cruzamos -lo que pasa seguido si consideramos que no solo convivimos sino que tambien trabajamos juntos- Yo entiendo que tengan miedo, que mi seguridad, que es lejos y la mar en coche. Pero la nena YA creció, tiene estudios, un trabajo, una pareja y es hora de que lo asuman y que por más que se equivoque la dejen tomar sus propias desiciones. Porque tranquilamente podría jugar un rato a Rebelde Way, tomar mis ahorros sacarme un pasaje de micro y NOS VIMOS. Pero no, ¿con que fin? Al volver sería todo igual, sino peor. No solo para mi, sino para mi novio tambien. Conozco demasiado a mis viejos como para saber lo que podría llegar a pasar si él pisara mi casa luego de mi pequeña "fuga". Una mierda.

EN fin, esta entrada no tenía ningún motivo personal, filosófico, medio emo ni nada de nada más que el de desahogarme. Necesitaba sacar un poco de mierda con pala.

viernes, 2 de abril de 2010

Cuando el feliz cumpleaños se convierte en una marcha fúnebre (que no deja de sonar)

Te acordas, hoy es su cumpleaños. El cumpleaños de esa persona que no está, que lleva tiempo faltándote. Querés cantarle el feliz cumpleaños, volver a festejar, pero no. Él no está. No hay nada que festejar porque en tu cabeza comenzó a sonar la marcha fúnebre, el inconfundible adiós. En ese momento de tu vida sos más conciente de que él no está, que lleva tiempo lejos de casa de lo que fuiste jamás. La marcha comienza a sonar por segunda vez en tu cabeza y vos sentís que te morís que te vas también. Pero no, porque sentís cada poro de tu cuerpo escupiendo su dolor. Y por un segundo lo pensas ¿Te gustaría darle alcance? Sí, los dos lo sabemos.


Otra vez, la marcha retumba en tu cabeza y esta vez no está sola porque de su mano caminan los recuerdos. Cada una de esas dulces memorias se quedan en silencio, cada sonido se apaga y las voces enmudecen. En ese momento no podes recordar lo que dijiste o lo que te dijeron porque a lo único que podes poner atención es al gemido constante y desgarrador de la marcha fúnebre que hace de música de fondo. Cada uno de ellos es miel convertida en hiel, son espinas sin rosas. Te dejas torturar por ellos, no tenes opción y si la tuvieras no la aceptarías porque esos recuerdos que te queman la carne y te calan los huesos son lo más cerca que vas a estar de él. Y sí, los dos lo sabemos.


Es el día más largo de tu vida, las veinticuatro horas convertidas en un siglo de torturas. Y todavía no termina porque eso significaría que alguien tuviera piedad de vos y vos sabes que no hay tregua posible para lo que queda de tu pobre vida acá, lejos de él. Es un año más y estás rogando acostumbrarte a lo imposible. Estás soñando despierto con escuchar la marcha fúnebre y que la sangre no se te vuelva plomo en las venas. Pero pasan los años y es lo mismo sino es peor. Vas creciendo y cada uno de esos recuerdos que guardas como tesoros amenazan con volverse polvo, nada.


Te negas completamente, no vas a permitir que te saquen eso también. Y que se vayan a la mierda todos, a vos no te interesa nada más. Necesitas desesperadamente mantener esos recuerdos en vos, sentir que cada uno de ellos te devuelve un pedacito de esa persona que te falta y que tanto necesitas. Estás incluso hasta dispuesto a vender tú alma por un último abrazo, por un poco más. Ya no te queda consuelo alguno, solamente el vacío que comienza cuando todo es silencio.


Por fin silencio, tan roto y tan ensordecedor. Silencio. Terminó el día hecho siglo. Ahora tenés 364 días para cocer las heridas y dejarlas sanar para cuando la marcha fúnebre se haga escuchar otra vez. Y sí, los dos lo sabemos.

martes, 26 de enero de 2010

Suficientemente insuficiente

Por fin se me cayó la puta careta. Sisi, ahora por fin entiendo lo pelotuda que soy cuando quiero, basta de autocompasión, basta de justificación estupidas para las cagadas que me mando. No voy a justificarme mas bajo la fingida e inconsciente debilidad que se que no tengo porque soy demasiado fuerte para seguir con algo así por que soy demasiado auto tirana como para seguir permitiéndomelo, si loco, soy terca, gruñona, orgullosa, fría, calculadora, solitaria. Sé que no suelo reconocer mis errores y detesto que otros los encuentren por mi. Si, soy toda una serpiente, pero no me importa una mierda, porque no soy perfecta, ni estoy cerca de serlo, pero realmente si lo pensas en frío ser perfecto es aburrido, no hay adrenalina en hacer siempre todo bien no hay experiencia en saberlo todo siempre, no hay diversión en la puta y monótona rutina de ser perfecto.


No hay nada de lo que quiero, porque ahora entiendo que me gusta sufrir, me gusta estar mal, me encanta estar equivocada y tener que volver a empezar. Me hace asquerosamente feliz saber que no todo es como quiero o como pienso. Amo saber que siento todas estas sensaciones en las mismas cantidades en las que siento alegría, satisfacción, alivio, amor y todas esas pelotudeces que me hacen sentir un poquito mas viva cada día cuando me levanto y pego un salto de mi cama y me hago mierda contra el suelo porque olvido que tengo una cama marinera. Estoy bien porque en algún momento estuve mal, y si ahora estoy mal no es para que todas esas personas que me odian se rían, porque cuando menos se lo esperen la serpiente les va a morder la nuca y va a hacerlos caer como ustedes lo hicieron alguna vez conmigo. Yo sé que no siempre voy a poder conmigo, soy meramente consiente de mi debilidad, se que soy incapaz de autoabastecerme constantemente, porque ahora digo “si, yo lo controlo” pero es una burda mentira porque se que hoy puedo ponerme una venda, pero mañana me voy a hacer mierda y no va a haber casualidad que me salve. No quiero más que se piensen que puedo sola, porque no es así, no sé como salir de los pozos en los que me meto, no se bajar de los árboles a los que me trepo. Quiero que siempre haya alguien ahí, para limitarme, que haya alguien ahí tentándome para mandarme una cagada, para poder crecer.


Quiero que este ese alguien siempre presente para que me diga “¿viste que yo te dije que no lo tenias que hacer?” si, porque además de ser un grandísimo fracaso soy masoquista y me gusta desafiar mis malditos limites para seguir avanzando hasta el final aunque en el medio haya cascotes y me tropiece, sé que a menos que me levante no voy a poder seguir. Y si tengo mucho de eso, poco de aquello y demasiado de mí. Entonces, al verme tan llena de mí me entiendo suficientemente insuficiente en todo sentido, porque sola no voy a poder amar, porque para eso lo tengo que encontrar a mi compañero. Porque para compartir las tengo a mis guardianas. Porque para sentir tranquilidad lo tengo a mi ángel. Porque para todas esas cosas que tengo y no tengo siempre lo voy tener a mi lalo. Por eso me entiendo y me desentiendo. Me aclaro y me oscurezco. Me enredo y me desenredo. Porque soy lo suficientemente insuficiente como para darme cuenta que es imposible seguir sola en esta masa esférica a la que llamamos mundo. Entonces me enorgullezco de ser tan insuficiente, porque es ahí donde radica todo lo exactamente necesario que el amor de la razón de mí día a día me da. Es ahí donde radica mi amor por todos aquellos que hacen de mi vida, un estado tan placentero. Es ahí donde hoy y siempre quiero estar. Donde me caigo, donde me estrolo contra el piso, donde soy tan humana como puedo, sí señoras y señores, quiero esta ahí donde lo único que puedo ser es ser yo.

De lágrimas cajas e islas

Tener ganas de llorar y no poder hacerlo... sin duda es la peor mierda que me puede pasar… sin duda. No digo que llorar sea una solución pero sin duda es un alivio, un par de lágrimas, un poco de dolor de cabeza y a dormir. Con suerte a la mañana siguiente me siento lo suficientemente liviana como para poder pensar las cosas con más frialdad y calma y así poder encontrar una solución.


En este momento particularmente me siento seca por dentro, como si hubiera perdido la capacidad de llorar y la de exteriorizar lo que siento, es asquerosamente desconcertante, porque me siento triste y me duele pero simplemente no me sale. Y tengo la impresión que el proyecto Caja de Pandora salió mejor de lo que yo esperaba, incluso de lo que yo planeaba, quiero decir, siempre me consideré una de esas personas a las que no les gusta dar lástima, como tampoco me gusta dar mi opinión completa de las cosas porque siempre termino encasillada como Cruella Devil, entonces la versión completa de una opinión, un sentimiento negativo y todas las cosas que podían llegar a lastimarme o lastimar al resto terminaban en esa cajita, escondidas y bajo siete llaves.


El problema empieza cuando la cajita se convierte en una especie de pac man y empieza a devorar cuanta emoción tiene a su paso… como tengo la sensación de que me esta pasando precisamente ahora. Sentimientos buenos, malos, regulares siento que mi caja se lo devora todo, que me va vaciando por dentro, que me va a drenar hasta que realmente me deje seca. Esto del corazón es realmente complicado o por lo menos a mi se me hace complicado… pasando a otra analogía extraña {de esas que son bien mías} ¿Alguien alguna vez escucho cuando Bon Jovi decía algo como; “Todos los hombres son una isla”? Yo lo escuche en el argumento de una película, y defiendo a muerte que esta completamente en lo correcTo, personalmente soy una de esas islas que están perdidas en un mar recóndito, esas que no se marcan por mapa y a las que se llega por error, o con suerte. Las que están y no están, pero nadie puede precisar que realmente existe. Puede sonar tanto estupido como profundo, o como me dijo una vez una amiga, tiene un gran transfondo pero no deja de sonar gracioso… es que vamos, realmente ¿A quien se le ocurre considerarse una isla? A Bon Jovi y a mi, a nadie más, definitivamente.


Además ni siquiera puedo considerarme una isla turística o paradisíaca porque los amontonamientos de personas me desagradan muchísimo, me sofocan y me dan una sensación de encierro increíble. Siguiendo con mi delirante monólogo sobre las islas, las cajas y mi casi pánico a las personas… ya me perdí >.<


No creo que ser una isla este tan mal después de todo, seguramente cada tanto se ve algo interesante y revalorizante, esas cosas que uno dice mira que loco, y te hacen ver las cosas de colores y formas diferentes y nuevas. A veces son cosas, otras veces personas… de esas que querés que se bañen en tus costas y no te dejen jamás. Personas que se acercan mediante una computadora, un día en el cole o simplemente una noche de boliche, personas que se queres que queden a vivir en vos para siempre, que queres proteger y amar el resto de tus días, esas con las que queres navegar y hacer mil y un cosas distintas, personas que te aceptan tal cual sos y que te retan y te miman, te aconsejan y con las que a veces peleas también, porque la puta si no vale la pena estar vivo por ellos.


Definitivamente, ser una isla perdida es lo mejor que puede pasarme. Empecé hablando de lágrimas, me pase a cajas y termine con islas, en definitiva, ¿Quien me entiende? JÁ.

Mujer maravilla -

Así soy.


Así me veo hoy, me veo cansada, perdida, desorientada ante todo el ruido sordo de la vida que elegí, o me hicieron elegir. Me canse de hacer como que todo esta bien, ya basta de fingir que nada me afecta y que puedo vivir a disposición de todos los demás… porque no puedo y ahora tampoco es eso lo que quiero… si quisiera vivir para los otros millones de pobladores de este absurdo mundo me meto a la primer iglesia y me hago monja y se va todo a la puta que lo parió. Si quisiera cambiar el mundo ya estaría planeando algo, pero no, la verdad que no me importa cambiar el mundo, por mi puede empezar a girar para el otro lado que no me interesa… lo único que quiero de mi fucking vida es terminarla, pero no a manos mías sino de ella misma, quiero seguir mi vocación y vivir de ella, tener una familia a la que cuidar y amar a mi marido y que el me ame… no pido fortuna, no pido honores, ni glorias porque la verdad eso para mi paso de moda. Ya entendí ¿ok? Me costo lo sé soy terca, pero bueno si no excedo mis limites no puedo saber hasta donde puedo llegar tuve que autodestruirme para poder entender que no soy tan autosuficiente como mi mejor careta me lo decia… esta bien, todos ustedes tienen razón, a veces puedo cerrarme en mi burbuja de auto complacencia, pero entiendan una vez que si lo hago es para evitar que la loba solitaria se los coma crudos, porque así como puedo vivir diciendo que si a todo para que no me jodan, puedo ser la persona mas despiadada.


Si, no me importa nada, porque se que si cuento con mi orgullo no hay nada que pueda derribarme, porque soy poderosa, imponente, a mi manera magnifica. Pero lástima que esa imagen tan convincente de mi dura tan poco… porque hoy realmente no es así como me siento… no siento que sea la mujer maravilla, pero es curioso, porque muchos así me ven… a ver… que parte de NO SOY LA MUJER MARAVILLA ¿NO QUEDA CLARA? Yo no soy esa pelotuda de short corto que anda atrapando al boludo de turno con el hilo berreta con photoshop que hacen pasar por lazo divino o alguna gilada así… yo no lucho ni quiero luchar por la justicia, o cosas así solo quiero pasar de la manera menos escandalosa por la vida. Ya lo dije, solo quiero una carrera y una familia ¿tan difícil es eso? Si la verdad que si, por lo general es casi imposible… pero una vez mas, ahí radica lo divertido… para mi, si las cosas no me cuestan, no las merezco.


Si no cuestan no son para mi, si no me cuestan no son divertidas, sí porque para mi las cosas mas divertidas son esas que te cuestan, y mucho. Esas cosas que solo puede lograr una mujer maravilla, una mujer que muy a pesar de todo vuelve a levantarse, una mujer como la que quiero ser.

Ruleta rusa -

Ruleta rusa… esa es la vida que llevo a tu lado y soy conciente de que juego con fuego, se muy bien que estoy jugando con una pistola que esta totalmente cargada, a excepción de ese pequeño orificio, ese que esta vacío y quemado al igual que mi alma, porque ya me disparo una vez… solo una vez y directamente al corazón, para cerciorarme de no sobrevivir a las miserables migajas de tu amor… pero ni siquiera eso sirvió, Shinigami aun esta jugando conmigo su juego de muerte… me estas esperando ¿no es así? Te desespera correr alrededor mío y no poder acabar con mi burda existencia ¿O me equivoco?


Pero no mi estimada muerte, hoy voy a volverme a disparar una y otra vez al corazón, porque se que no moriré, y para tu infortunio se que hoy los dados caen de mi lado, porque en esa partida yo soy mano y las reglas juegan a mi entero antojo. ¿Creíste que iba a volver a caer? Te equivocaste, esta vez no, volví a disparar, sí una vez mas perfore mi corazón delante de ti… porque hoy no te temo, hoy me río de tus juegos en tu cara y disfruto de esos lejanos recuerdos que me muestras como película muda de esos días en los que creí que el amor existía.

Pero tranquilo, no hay rencores, esto es un mero juego… que creo perdido una vez mas, muy a pesar de la insistencia de un eco lejano que me pide fuerza y perseverancia, y me dice que este juego ya esta empezado y la victoria me mira deseosa de que la tome entre mis brazos y la aferre a mi… esa voz en mi cabeza es constante es un murmullo ensordecedor entre lo correcto e incorrecto, es esa fina línea entre mi cordura y mi delirio. ¿Será que ese maldito murmullo es la verdadera voz del amor?

Pero Shinigami, ahora tu fuiste el estafado, sí te estafe en tu propio juego… no va a ser igual que el juego anterior cuando mi generala estaba incompleta, al igual que yo, y perdí, perdí en un juego que desconocía, mas sin embargo hoy levanto mi frente orgullosa otra vez. ¡Quiero revancha! Grito al viento solitario que golpea mi sinceridad.

Solo nos queda la revancha, ese amargo plato de segunda donde va el todo o nada, donde apuesto mi mejor posesión, sí en esta revancha voy al todo o nada con nuestros recuerdos felices como moneda corriente, una vez mas voy a contar con ellos para salir adelante… una vez mas voy a valerme de ellos para creer en un mañana a tu lado. Pero no me ilusiono, ya no, no hoy mucho menos mañana, porque se que contigo hoy día mis anhelos son solo castillos sobre nubes, hoy solo voy a jugarle esta mano a Shinigami solo para probarme a mi misma, solo para comprobar lo dependiente que resulto de ti.


Y quien lo hubiera dicho, la partida avanza y puedo ver como el terror se alimenta de tus ojos, ¿Acaso temes perderme? ¿Ahora te acordaste de que yo también siento? Tarde, muy tarde, hoy la partida se termina y yo reclamo mi premio, la revancha se me sirvió victoriosa en bandeja y con ella nuestros recuerdos. Por fin victoria, pero ¿De que me sirve alzarme triunfante si tu no estas a mi lado? No quiero levantarme hoy si no veo tu rostro en el reflejo del sol, no voy a caminar si se que mis pasos no van a llevarme una vez mas a tu casa.



Insisto, leer algo escrito por uno mismo en un día de dolor es realmente desconcertante cuando esos días parecen tan lejanos e irreales. Ahora lo entiendo, ahora que ya no sufro tanto por él. A veces cuesta, a veces demasiado. Pero cuando el tunel se acaba solo queda una luz cegadora que nos indica que es tiempo de un cambio, de una nueva verdad.